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domingo, 10 de octubre de 2010

Adios a la Viagra "rosa"



Demasiados obstáculos. Después de recibir el 'no quiero' de la agencia del medicamento de EEUU (FDA), la farmacéutica Boehringer Ingelheim ha anunciado que abandona la investigación en torno a la flibanserina, la llamada 'viagra femenina'.
"La decisión no se ha tomado a la ligera, teniendo en cuenta el avanzado estado de desarrollo [del fármaco]", explica Andreas Barner, presidente de la junta de directores y responsable de la División Corporativa de Investigación Farmacéutica, Desarrollo y Medicina de Boehringer. "Seguimos convencidos de que el balance beneficios-riesgos de la flibanserina es positivo para las mujeres con deseo sexual hipoactivo", añade en un comunicado.
Sin embargo, los esfuerzos para tratar de convencer a las autoridades de estas ventajas son demasiados y muy costosos y la compañía prefiere centrarse en otros productos en investigación.
El pasado mes de junio, la FDA no dio la autorización a este medicamento por las muchas dudas que existen sobre la seguridad y, fundamentalmente, la eficacia del producto. Aunque la farmacéutica confía en el poder de la flibanserina para tratar a las mujeres con este problema sexual, considera que es muy difícil de probar.
Aún así, desde Boehringher afirman que "sigue siendo necesario comprender mejor las causas del deseo sexual hipoactivo" y manifiesta su compromiso "de completar los dos ensayos clínicos sobre el tema que están en marcha".
En principio, la flibanserina se estudió como un posible antidepresivo, pero pronto la industria farmacéutica vio que tenía posibiliades de convertirse en el ansiado equivalente femenino de la famosa Viagra.

1 comentarios:

Para empezar, la ausencia de deseo en la mujer no es ninguna enfermedad. Tras el éxito en ventas de la viagra masculina, las farmacéuticas quisieron ampliar el mercado, pero para ello tenían primero que inventar la "enfermedad".

Los pasos seguidos para identificar a la “población enferma” fueron los siguientes: 1) se elaboró una lista de 7 “problemas” considerados cada uno de ellos de suficiente peso como para justificar el diagnóstico de la nueva enfermedad si una mujer los había presentado durante dos meses o más en el último año; 2) se pasó el cuestionario a una muestra de 1.500 mujeres; 3) se evaluaron los resultados de forma que responder “Sí” a uno solo de los ítems se consideró criterio suficiente para identificar la enfermedad. Uno de los 7 ítems era la ausencia de deseo sexual. Es decir, que las mujeres que respondieron que no habían tenido deseo sexual durante dos meses o más en el último año, automáticamente –independientemente de si estaban de luto por la muerte de un ser querido, preocupadas por falta o por exceso de trabajo, atrapadas en una relación insatisfactoria o gozando de una etapa de plenitud interior–, quedaron etiquetadas de “disfuncionales” y pasaron a engrosar el porcentaje de candidatas potenciales para el tratamiento que la industria farmacéutica confiaba poder desarrollar en breve.

Esta es una buena noticia, quizá la sociedad americana ya está mosqueada con tanta pastillita para todo. Un porcentaje elevadísimo de niños se drogan a diario en EEUU con fármacos dispensados por psiquiatras. Las muertes yatrogénicas se disparan.

Por cierto, por un momento leí Andreas Baader en vez de Andreas Bander. Je, je.

Saludos