A ver qué coños escribo yo ahora
si no tengo ganas de buscar rima
ni contar mi, me, tu mamá me mima
ni decir ti, te, mi papá te adora.
Es la evidencia de quien atesora
borrar el precio inútil de la prima
pagada de balde en aquesta sima
de la que salí, parece, a deshora.
Para ir tirando por lo indefinido
esta tarde, al despertar, me hice un reto:
escribir sin ton ni son ni sonido.
Mas, dicho sea con todo el respeto,
me parece que al final me ha salido
otra séptima mierda de soneto.






