Mas quisiera saber a qué obedece
que con esta Sonsoles no hay manera
de citarla en la cama o en litera
para eso de charlar. Sigue en sus trece.
Hoy pudiera parecer que acontece
lo que siempre resultó una quimera.
Hoy parecía poder que pudiera
bajar su vestido por el empiece.
Pensaba que iríamos a por todas
la tarde que amanecía cordial,
mas cuando me lancé por sus gemelas
la inquirí, impaciente: “¿Te acomodas?”.
Mas callóse, mas turbóse al final
y dejóme algo así como a dos velas.





